Consideraciones arquitectónicas en climas fríos

Consideraciones arquitectónicas en climas fríos

La construcción de una casa en climas fríos requiere una planificación meticulosa, un diseño y consideraciones especiales, ya que las regiones de clima frío suelen tener sus retos y pueden afectar al trabajo de arquitectos y diseñadores. De hecho, las temperaturas de congelación y el agua de las continuas lluvias pueden provocar problemas relacionados con la integridad estructural del edificio, así como causar problemas a los ocupantes del mismo, desde la disminución del confort hasta el frío y las filtraciones. Por ello, los arquitectos siempre tienen que tener en cuenta diferentes factores cuando construyen en climas fríos.

A continuación se exponen algunas consideraciones de diseño de edificios que deben tenerse en cuenta para los edificios situados en climas fríos:

1- Envoltura del edificio:

La envolvente de un edificio es uno de los principales factores a tener en cuenta cuando se construye en un clima frío, ya que es la envolvente la que puede provocar la mayoría de los problemas en los edificios. Una envoltura bien sellada puede facilitar el proceso de calefacción del edificio, ya que ayudaría a mantener el aire frío fuera durante el invierno. El aislamiento, por ejemplo, es uno de los elementos más importantes de la envoltura de un edificio. Su función es reducir la pérdida de calor en climas fríos y la ganancia de calor en climas cálidos, proporcionando o creando una barrera entre las distintas zonas que tienen temperaturas diferentes. En los climas fríos, también se recomienda aislar las tuberías de agua para reducir el riesgo de que se congelen y reducir la cantidad de energía necesaria para calentar el agua en invierno. Por otro lado, también hay que tener en cuenta las ventanas y puertas, ya que las de alta calidad que tienen marcos de madera, vinilo o fibra de vidrio también pueden evitar la pérdida de calor.

2- El tejado:

Elegir el tejado perfecto para un edificio en un clima frío puede ser complicado, pero por suerte, los diseñadores tienen diferentes opciones para elegir. Dado que los climas más fríos suelen estar ligados a fuertes lluvias y nevadas, los diseñadores tienen que tener en cuenta la cantidad de peso que tanto el agua como la nieve pueden añadir al tejado y encontrar la manera de que éste soporte todo el peso extra sin derrumbarse. Por eso, la mejor opción hoy en día es elegir entre tejados inclinados, tejados a dos aguas o tejados metálicos para los climas más fríos, ya que los tejados inclinados o a dos aguas no acumulan nieve, agua ni hojas de los árboles, y su forma facilita el desprendimiento de la nieve. Los tejados metálicos, por su parte, son más resistentes que la mayoría de los tejados y pueden soportar más presión y peso sin causar mayores problemas a los ocupantes. Para que estos tejados sean aún más seguros, y para reducir el riesgo de que la nieve se deslice por ellos y cause daños a los ocupantes y a la propiedad, se pueden utilizar topes de nieve para mantener la nieve en su sitio y permitir que se derrita en lugar de caer.

3- Entradas y salidas:

La orientación y protección de las entradas y salidas de cualquier edificio es muy importante, ya que garantiza la seguridad de las personas al entrar y salir de él. Por ejemplo, proporcionar una cubierta para las entradas y salidas puede hacer que sea mucho más seguro para los ocupantes del edificio, ya que no tienen que preocuparse por el agua y la nieve que caen sobre ellos desde el techo. Añadir un porche cubierto, por ejemplo, es una forma de proporcionar protección contra la nieve y, sobre todo, contra el frío. Otro elemento importante que hay que considerar añadir a las entradas y salidas son las barandillas para las escaleras, ya que éstas pueden volverse resbaladizas y peligrosas cuando llueve o nieva, y las barandillas pueden ayudar a las personas a moverse con seguridad.

4- Sistema de derretimiento de nieve y calor radiante:

Los sistemas de derretimiento de nieve y calor radiante tienen la capacidad de crear calor y hacer que los edificios sean más cómodos y habitables en climas más fríos. Los sistemas de derretimiento de nieve suelen utilizarse en el exterior, debajo de los caminos más frecuentados, para ayudar a derretir la nieve más rápidamente. Esta tecnología puede ayudar a ahorrar tiempo y dinero en la limpieza con pala. También puede crear caminos más seguros para las personas que entran y salen del edificio. Por otro lado, el calor radiante es un sistema de calefacción que se instala en el interior de los edificios. Puede ser una fuente de calor muy eficaz. Los sistemas de calefacción radiante más populares y rentables son los sistemas hidrónicos, que utilizan agua calentada para difundir el calor dentro de la casa y mantener el espacio interior caliente.

Sea inteligente al elegir los materiales

Independientemente del lugar en el que decida vivir o construir su casa, es muy importante tener en cuenta el clima y el tiempo de la zona en la que va a establecerse, ya que esto le permitirá decidir qué decisiones de diseño de construcción tomar que sean relevantes y duraderas para el futuro. Tomar las decisiones correctas le permitirá evitar problemas que más tarde pueden afectar al nivel de confort, la habitabilidad del espacio, la sostenibilidad y, sobre todo, la integridad estructural del edificio. Por eso hay que ser inteligente con la elección de los materiales y planificar con antelación para un futuro mejor.

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